Desde las páginas de esta obra tratamos de echar un vistazo a las posibilidades y desafíos de Internet, en la aventura por "repensar" las actividades cotidianas que las personas comunes saben hacer para que puedan ser "convertidas" en modalidades de trabajo susceptibles de ser realizadas (en todo o en parte) a través de la Red.
Ya no habrá que preocuparse por fichar en el reloj de la empresa; pues el mercado laboral se inclina por el trabajo en casa: con la computadora personal conectada al sistema de la oficina, es posible cumplir con gran parte de las obligaciones desde el living, o bien ser un autónomo con una empresa con clientela internacional y gerenciada desde la propia casa.
Este optimismo no está puesto en la espera de un descubrimiento futuro, o en que se concrete un invento... El descubrimiento y el invento ya están, aquí y ahora... La internet existe hoy. Su naturaleza es casi genética, dado que cada generación está más digitalizada que la anterior. Los bits que controlan ese futuro digitalizado están, más que nunca antes, en manos de los jóvenes... y nada podría fundamentar mejor nuestro optimismo.
