Nació en Montevideo y se radicó en Buenos Aires en 1959. Está casado y tiene dos
hijos y dos nietos. Desde muy joven publicó textos y dibujos de humor y también
literatura.
Tiene publicados los libros de poesía y de narrativa, entre los que se destacan
La muerte es sueño y otros cuentos y el libro de cuentos para niños
Kasogonaga, el dios rayo.
En el concurso “Juan Rulfo 2003”, organizado por Radio Francia Internacional
(París), recibió el segundo premio (llamado premio “Casa de América Latina”) por
el cuento “El corazón sin límites de Julián Carranza”.
Como humorista lleva editados más de quince libros de humor, en la Argentina, el
Uruguay y España. Entre ellos se cuentan Max Calzone e Historias
futboleras, ambos libros con dibujos de Tabaré; Chistes negros
con Carlos Guarnerio; No es tan malo ser macho con Alfredo Grondona White;
Dicen que soy aburrido, Dicen que soy divertido y Chistes
atrevidos con Aníbal Litvin; Usted está aquí , El gran libro de
los chistes y Los grandes chistes, estos tres últimos como único
autor.
Hizo la edición literaria de los libros de Enrique Pinti: La democracia que
nos parió, Que no se vaya nadie sin devolver la guita y Candombe
Nacional. Este año está trabajando en la edición literaria de un libro de
memorias de este célebre cómico, que aún no tiene título definitivo.
Escribió los libros de entretenimientos Los casos del inspector Penike,
enigmas policiales para resolver y Juegos Patrios, juegos literarios
sobre textos del historiador argentino Félix Luna.
Perteneció, durante las décadas del ´80 y ´90, a las redacciones de Satiricón
y Humor, entre otras revistas, como dibujante y guionista.
Fue coguionista de exitosos programas televisivos como Zapping,
Hiperhumor y La Biblia y el calefón.
Las mujeres son un mal necesario es una serie de notas ilustradas por el autor que trata en clave de humor las relaciones de pareja.
El autor se toma como personaje que fluctúa entre "el tímido" y "el superado" en cuestiones de relaciones amorosas. En cada una de las notas se muestran distintos aspectos de estos vínculos. Es que las mujeres, además de un caso serio, son tan misteriosas que no alcanza una vida de ensayos para llegar a entenderlas. Y mucho menos, dominarlas. Untitled Document