Magusk es un vocablo persa que quiere decir sabio, y es el origen de la palabra mago. Magusk fue aquella persona que desarrollaba sus capacidades creadoras sobre la naturaleza por ser un conocedor de los misterios de la vida. Estos sabios lograron trascender la ilusión de la realidad cotidiana para actuar en la vida desde el conocimiento de lo que eran ellos mismos en verdad y lo que era el mundo también en esa verdad; así pues, se sabían parte de la naturaleza y se entregaban a ella en un fluir activo de creatividad y gratitud ante la magnificencia de las experiencias que se pueden vivir en la Tierra.
Ellos se reconocían como canales de la fuente original, el principio de toda la vida en la Tierra y en el Cosmos, y desde allí, libres de limitaciones, transformaban su realidad y el mundo. Todo a su alrededor les hablaba de la fuente: la Luna, el Sol, las estrellas, un árbol, una piedra, etc., ya que sabían leer en su entorno y en ellos mismos el lenguaje de la Creación y luego traducirlo en nuevas manifestaciones.
