|
HOJEE EL INTERIOR DEL LIBRO ESTRECHO DE LA FLORIDA. COORDENADAS La cigarreta devora la oscuridad y deja tras de sí un rastro de espumas y remolinos. Andrew sabe que está a poca distancia de las costas cubanas. En poco tiempo entregará la mercancía, recibirá sus cuatro mil dólares y regresará a La Florida. Oprime con fuerza la palanca del acelerador y la embarcación arremete aún más contra las olas. "Este sí que es un hierro poderoso" pensó. Fija la vista en el radar y observa pequeñas marcaciones en la pantalla, son las elevaciones que están más allá de playa Cocotero, al norte de la isla. Mantiene cuarenta nudos por hora y después de un rato, comienza lentamente a disminuir la velocidad. Apaga los motores y desliza el barco hacia un espigón abandonado. Saca la cabeza por un costado de la cabina y mira cauteloso por los alrededores. Trata de escudriñar en la oscuridad. Está un poco asustado. Con una de las luces de proa emite una leve señal hacia la costa y observa con cuidado. Sus ojos reaccionan. Desde tierra adentro le llega un penetrante rayo de luz intermitente, se enciende y apaga dos veces. Rápidamente saca una balsa de salvamento y al cargarla siente que el peso lo obliga a encorvarse, entonces prefiere montarla sobre un hombro. Desciende del barco y comienza a avanzar hacia el lugar de donde procede la luz. Tropieza varias veces y cae al suelo. Se levanta y llega a un lugar donde lo esperan tres hombres en un carro. Iván Polievoy es un gangster implacable. Usa el pelo largo y recogido en la nuca con un rabo de mula. Lleva ropa casual y luce atractivo. Andrew siente temor. El otro es Serguei, un hombretón joven y musculoso. El tercero permanece sentado al volante del auto. Iván enciende la linterna e ilumina el rostro del lanchero y lo interroga: -¿Vienes solo? ¿Cómo hiciste el viaje? Volver a la página del libro |
||||||||||||||||||