La Biblia contiene una serie de historias, anécdotas y reflexiones de la cuales, a través de una dinámica social, se han extraído y enfatizado aquellas partes que en su propia idea contribuyen a potenciar lo que se considera lo mejor de las personas y, por ende, de la sociedad. En este proceso, y sin caer en la censura directa, se ha dejado de mencionar contenidos poco edificantes en discursos y reflexiones, salvo para reprobar acciones o actitudes.
El objetivo de esta obra, en un afán de compensar la balanza, es precisamente el de mostrar esos pasajes dejados de lado. La premisa sobre la que se sustenta el objetivo anterior es la de que el ser humano está hecho tanto de sombras como de luz y de que parte de su proceso es la aceptación e integración de todos los elementos que lo definen como ser humano, tanto aquellos catalogados como aceptables como los censurados por las circunstancias.
Los relatos de esta obra relatan episodios como el del asesinato de Abel por Caín; aquel en el que Moisés mata a un egipcio; el de la violencia incontenible de Sansón; las relaciones sexuales entre el faraón de Egipto y la hermosa esposa de Abraham; entre David y la esposa de Urías; el incesto del patriarca Lot con sus dos hermosas hijas y la violación de Tamar por parte de Amnón.
Hadas, duendes, ángeles, demonios, fantasmas, vírgenes y extraterrestres: la historia humana está llena de historias cuyo hilo conductor es la interacción del ser humano con entidades de otras dimensiones, otros tiempos, u otros mundos.
En este escenario cargado de visiones y apariciones, mensajes y misiones, encuentros y desencuentros, los grupos a favor y en contra de tales fenómenos no han hecho más que confundirse aun más con los variados argumentos sobre tales eventos. Pero ¿y si hubiera una explicación que resolviera todas las eventualidades, una mucho más simple pero, a la vez, más espeluznante?
Antes de pretender abordar de manera aislada los diferentes portentos que salpican la historia de la humanidad, este libro analiza todos al mismo tiempo y establece características comunes que permiten descubrir sus orígenes.
Millones de personas en todo el mundo quedaron cautivadas por las palabras motivadoras y llenas de optimismo que el secreto ofrecía. En una vida caótica y sin sentido, el secreto llegó a ser un faro de esperanza al mostrarle a la gente cómo hacer realidad sus sueños si son capaces de utilizar una visualización creativa, una actitud positiva ante la vida y los vastos poderes de la mente.
Pero así como la resaca sigue a una borrachera, millones de personas se despertaron al día siguiente sin lograr sus sueños ni conseguir sus deseos. Si el mensaje del secreto era tan alentador, confortante y entusiasta, ¿qué estaba mal?
No es que algo esté mal, sino que está incompleto. El Universo está hecho de leyes: conocer y aplicar una desconociendo otras no solo no garantiza nada, sino que incluso se pueden obtener resultados no deseados, hasta negativos.