LA TINTA QUE NACE DE LA HOJA
Un poemario que entrelaza diversos temas. Cada poesía está escrita cuidando no sólo la forma, sino también el fondo, lo que aporta un matiz singular al conjunto.
Dice su autor: "He modificado la obra una enorme cantidad de veces: corrigiendo, quitando o agregando poemas (todos ellos revisados en más de una ocasión), buscando que aquello que se dijera alguna vez de Gorostiza, se diga de mí: "ansioso mar de perfección, se quiebra muchas veces sobre el mismo obstáculo, hasta no romper la ola completa", esto con el único fin de ofrecer al lector una colección amena de poesía.
La obra está dividida en tres partes: la primera lleva por título "Amor", la segunda, "Sonetos", y la tecera está clasificada como "Otros poemas".
El mérito de esta obra radica en tratar de aislarse de lo que hoy se publica y se le da el nombre de "poesía". Por ello, intento construir un lugar reservado, aparte, que dé luz a la tentativa de formarme plenamente en los libros posteriores. Sería bastante díficil decir que un solo clásico ha ejercido influencia en lo que escribo; lo justo, que proclamara que han sido los más variados autores, los cuales, de una u otra forma, me han llevado a ejercer la escritura de extremo a extremo, pasando, eventualmente, de la libertad que otorga el verso libre, a ceñirme a la estricta forma del soneto. Cada lector pudiera hallarse en diversos poemas, quizás en la lírica tristeza de "Reflejos", en la ironía de "Autobiografía", en la presencia que, largamente ausentada, está de regreso en las líneas silenciosas de "Hoy, que estás aquí..." o bien, en los renglones amatorios de "Más allá de la frontera" e "Intenso Panorama". Cada cual sabrá, después de su lectura, cuál es su lugar en el libro.
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