Si has sufrido abusos, es posible que al leer estas líneas sientas unas punzadas en el estómago. Quizá lo recuerdes bastante bien... y no tengas interés alguno en revivirlo. Es demasiado incómodo y turbador. Prefieres creer que no te ha afectado y que tu vida es tan normal como la de cualquier persona.
Si no has sufrido abusos, puedes pensar que este no es tu problema y que nada tiene que ver contigo...
La cuestión es que una de cada cuatro mujeres y uno de cada seis hombres han sufrido abusos sexuales en su infancia. ¿A cuántas personas de esas conoces?