Estando el autor en su país de origen, un ángel se presentó ante él: era el elegido para revelar al mundo el código oculto de la Biblia. A partir de entonces, todo fue una gran odisea de inocencia, lágrimas, dolores y sufrimientos. Enfrentó y superó todo con valentía.
El ángel le ordenó mudarse primero a Estados Unidos y, después, a Costa Rica. Luego de muchos laberintos, pruebas y vicisitudes, Dios le señaló para su plan un pueblito donde, por fin, levantó una pirámide, tal como se lo habían ordenado. Una vez terminada la obra, comenzó a hacer la primera prueba holística. El ángel le dijo que nacería una preciosa niña -la reencarnación de un ángel- que traería un mensaje de amor y esperanza para la humanidad, y que durante un año Bernáldez estaría recibiendo mensajes a través de su ángel guardián y del Espíritu Santo. Todo se cumplió.