El primer capítulo es un ejemplo de la soledad por elección a la que en este libro se le denomina como "soledad primaria". Los restantes capítulos contienen las razones de la otra forma de soledad denominada en adelante como "soledad como consecuencia".
El segundo capítulo es la aparición en escena del cerebro, en actitud alerta y vigilante, quien sólo desde la racionalidad, vela por la integridad personal de todo individuo. Sus palabras y descripciones reflejan la actitud de una persona que es capaz de ir por la vida con sentimientos de suficiencia, sin miedos, sin aparentes peligros, y con una cuestionable fortaleza emocional.
El tercer capítulo es la contraposición que el corazón hace a todos los planteamientos del cerebro, y es una crítica muy fuerte a los modos racionales de conducirse por la vida.
En el cuarto capítulo se manifiesta el ser interior, como mediador entre cerebro y corazón, ofreciendo una interpretación más equilibrada que la que cada uno de estos extremistas protagonistas pretende hacer prevalecer. Ni el corazón ni el cerebro por separado, están capacitados para adoptar una postura adecuada ante los dilemas y paradigmas de todo individuo, y de ahí, la necesaria liberación del verdadero yo con planteamientos más acordes con la realidad, y sin los peligros latentes en los extremos.
El quinto y último capítulo recoge las apreciaciones que hace un espectador externo, tipo extraterrestre, quien en su intento por entender a la especie humana, se sorprende negativamente al analizar los comportamientos de las personas. Ese observador externo detecta todas las inconsistencias y mentiras en las relaciones de pareja, y elabora una serie de conclusiones que se contraponen totalmente a frases habituales y socialmente aceptadas en la cotidianeidad de las relaciones de pareja, frases creadas por humanos para justificar los desaciertos, las actitudes contradictorias, y las falacias en las que incurre en nombre del amor.