|
HOJEE EL INTERIOR DEL LIBRO El fenómeno extraterrestre se puede definir como la manifestación de un conjunto de eventos que no responde a ninguna ley conocida de la física. De allí que los avances tecnológicos de los seres en cuestión les permitan manifestarse de una forma que rebasa las más exóticas de nuestras imaginaciones, y como se señalará a lo largo de este libro, el fenómeno parece no atenerse a ninguna lógica o criterio racional. Los extraterrestres son seres provenientes de una pluralidad enorme de razas. Añado que proceden tanto de nuestra galaxia como de galaxias distantes. Su modo de transportarse no responde a ninguna ley física conocida hasta el momento, y puede decirse que vienen de todos los tiempos si consideramos que existe la posibilidad de alterar el curso del tiempo, es decir, que la temporalidad no se manifiesta solamente como la solemos concebir. Las explicaciones que los extraterrestres nos ofrecen acerca de esta y otras realidades son tan fascinantes, que uno no puede más que maravillarse ante su profundidad y, a la vez, advertir con cierta tristeza lo poco que conocemos sobre las mismas. La totalidad de la realidad es tan incomprensible para nuestro estado de conciencia contemporáneo, que la comprensión de ésta seria imposible. No obstante, relataré mis experiencias con el ánimo de exhortar al lector a que, después de un escrutinio responsable y objetivo de lo presentado, sin fanáticas polarizaciones religiosas y sin sensacionalismos, formule sus propias opinones. Si bien uno de sus propósitos es transmitirnos mensajes sutiles de pureza para que podamos acelerar nuestro paso evolutivo, sus mensajes no tienen la facultad o la intención de imponerse sobre el libre albedrío del ser humano. De ahí precisamente su sutileza; y desde esta perspectiva son, en gran medida, sugerencias para que, a través de ellos, el ser humano escoja por sí mismo si sigue una línea de pureza y rectitud o un estilo de vida a la deriva, sin definición exacta. Ésta es una decisión que el individuo debe tomar por sí mismo, puesto que la aceleración de su adelanto se basará únicamente en las decisiones tomadas a través del libre albedrío. En tal sentido, cabe señalar que emitir opiniones sobre estos temas tan delicados conlleva un alto grado de responsabilidad. Hay que ser cauteloso, pues sin el adiestramiento o la preparación apropiada sólo se emiten literaturas tediosas y de poco valor científico. Volver a la página del libro |
||||||||||||||||||||||||||||||||