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LA INTELIGENCIA ADOLESCENTE SEGÚN JEAN PIAGET
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HOJEE EL INTERIOR DEL LIBRO
"Un aspecto muy importante de la evolución humana lo constituye el esfuerzo hacia la coherencia lógica. Por lo que se ha desarrollado hasta aquí, es claro que no nacemos coherentes ni lógicos, sino que la coherencia es un esfuerzo diario y supone la revisión constante de las decisiones tomadas o que se van a poner en práctica. Ante un problema, es imprescindible establecer los criterios con que se lo va a resolver, para poder interpretar la realidad que se enfrenta. Se deben establecer los criterios de interpretación y agotar esos criterios, dentro de un universo lógico coherente. Si los criterios cambian frecuentemente, según otro orden de normas, más convenientes, se pierde la posibilidad de entender esa realidad en toda su riqueza, y, por lo tanto, el problema no se resuelve eficazmente." "El niño ha recorrido un largo camino para llegar a este nivel de inteligencia y pensamiento: alrededor de 12 años. Pero no por largo se ha perdido lo que hasta ahora adquirió. Por el contrario, todo lo vivido está capitalizado en su experiencia, y guardado en lo que Piaget llama su 'marco de referencia', que le permite poblar su mundo interno de significaciones, con las cuales interpreta su mundo interno y externo. Pero ¿qué le quedó de ese largo camino? Muchas cosas. Por ejemplo, en una ocasión yo estaba observando un grupo de adultos en una clase. La docente les pidió que hiciesen ese juego grupal donde una persona, al medio, se deja caer y sus compañeros lo sostienen y lo empujan. Al terminar la experiencia, una alumna dijo: 'cuando vos nos diste la consigna, yo no la entendí, pero cuando lo hice, mi cuerpo lo recordó'".
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