LA GAVIOTA DE ORO


La gaviota de oro
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por Marta Molano
Libros En Red, 2005
COLECCIÓN: Literatura Infantil (vea otros libros de la misma colección)

Edición Electrónica
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HOJEE EL INTERIOR DEL LIBRO

Los cálidos rayos del sol, se desplazan iluminado las majestuosas montañas. Es la mañana de un día miércoles y a lo lejos, se escuchan las estruendosas carcajadas del señor Elefante, quien disfruta su matutino paseo, esta vez, en compañía de Bin Bin, su pequeño nieto, quien insistente le pide que cante. El señor elefante, recuerda aquellos lejanos tiempos cuando él tan solo era "Bebé Elefante". Cierta nostalgia invade su espíritu, mientras con gran esfuerzo, continúa su camino apoyado en un bordón. Cuando se acercan al río y todos sus mas hermosos recuerdos de la niñez, fluyen en su memoria, sus torpes patas, ya cansadas por el embate de tantos años, vacilantes en su bordón, intentan sumergirse en las cristalinas aguas, en ese preciso instante, escucha una temblorosa, pero mágica voz, que se abre paso, entre la suave brisa... Allí está como siempre, en el momento que mas la necesita, doña Tortuga Encorvada, ya anciana y desdentada, le sonríe con ternura. Los ojos del abuelo Elefante, se iluminan de alegría.
-Oye, mi amigo gigante, le dice la sabia tortuga al apreciado elefante-: Ya es hora de que enseñes a tu nieto Bin Bin a descubrir toda la belleza que hay a su alrededor... Ya es hora que le enseñes a leer y a crear sus propias aventuras.
También los ojos de Bin Bin, empiezan a iluminarse y su espíritu aventurero, ya quiere descubrir mil mundos, se imagina ser pirata, conquistando muchos mares...
Entre tanto, Luz de Luna, la hermosa mariposa de alas blancas, la misma que despertó hace tantos años en Bebé Elefante, el anhelo de volar, continúa degustando flores nuevas y contemplando ocultos paraísos que han quedado plasmados entre las amarillentas páginas de un libro de hermosos cuentos que mi abuela me obsequió cuando aún yo era niña.

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Hace un tiempito hablábamos de los seudónimos, esos nombres de fantasía que los autores eligen, por distintos motivos, para enmascarar su identidad...