|
KUNG FU EN UNA TAZA DE TÉ
Volver a la página del libro
HOJEE EL INTERIOR DEL LIBRO
Cuándo entrenar
En nuestro segundo año, se nos hizo saber que todo ese periodo estaríamos entrenando en exteriores. La mayoría de nosotros habíamos empezado a entrenar en parques, por las noches, y sólo recientemente habíamos comenzado a entrenar bajo techo así que no nos sorprendió en absoluto. Lo que no sabíamos era lo que eso implicaba: empezamos a entrenar más noche en el invierno, con un frío intenso o lluvia, y a veces se nos pedía que tan sólo usáramos el pantalón de entrenamiento. Después, comenzamos a salir frecuentemente a áreas desérticas cercanas a la ciudad, donde entrenábamos entre piedras y espinas, en medio del calor insoportable del verano. A veces pasábamos ahí las noches, buscando agua o rastreando coyotes. Muchos dejaron de entrenar en ese año. Cuando el verano estaba por terminar, nos reunieron un día en el salón de entrenamiento, que estaba húmedo y caluroso, con la excusa de darnos una plática. Pero cuando estuvimos todos ahí, nuestro instructor cambió de parecer y dijo, "No habrá plática, sino entrenamiento físico. Formen la línea." Esto no nos sorprendió demasiado, pero uno de mis compañeros protestó, "Pero ni siquiera traemos nuestros uniformes, ¿cómo podemos entrenar en este clima con la ropa que tenemos puesta?" Nuestro instructor respondió sin inmutarse, "¿Acaso la ocasión te esperará a que estés listo para pelear, en posesión de tu uniforme y bien descansado?"
Volver a la página del libro
|