FUENTEOVEJUNA


Fuenteovejuna
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por Félix Lope de Vega
Libros En Red, 2004
COLECCIÓN: Teatro (vea otros libros de la misma colección)

Edición Electrónica
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HOJEE EL INTERIOR DEL LIBRO

COMENDADOR: No es malo venir siguiendo
un corcillo temeroso,
y topar tan bella gama.

LAURENCIA: Aquí descansaba un poco
de haber lavado unos paños;
y así, al arroyo me torno,
si manda su señoría.

COMENDADOR: Aquesos desdenes toscos
afrentan, bella Laurencia,
las gracias que el poderoso
cielo te dio, de tal suerte,
que vienes a ser un monstruo.
Mas si otras veces pudiste
huír mi ruego amoroso,
agora no quiere el campo,
amigo secreto y solo;
que tú sola no has de ser
tan soberbia, que tu rostro
huyas al señor que tienes,
teniéndome a mí en tan poco.
¿No se rindió Sebastiana,
mujer de Pedro Redondo,
con ser casadas entrambas,
y la de Martín del Pozo,
habiendo apenas pasado
dos días del desposorio?

LAURENCIA: Ésas, señor, ya tenían
de haber andado con otros
el camino de agradaros;
porque también muchos mozos
merecieron sus favores.
Id con Dios, tras vueso corzo;
que a no veros con la cruz,
os tuviera por demonio,
pues tanto me perseguís.

COMENDADOR: ¡Qué estilo tan enfadoso!
Pongo la ballesta en tierra
[puesto que aquí estamos solos],
y a la práctica de manos
reduzco melindres.

LAURENCIA: ¿Cómo?
¿Eso hacéis? ¿Estáis en vos?

Sale FRONDOSO y toma la ballesta

COMENDADOR: No te defiendas.

FRONDOSO: Si tomo
la ballesta ¡vive el cielo
que no la ponga en el hombro!

COMENDADOR: Acaba, ríndete.

LAURENCIA: ¡Cielos,
ayúdame agora!

COMENDADOR: Solos
estamos; no tengas miedo.

FRONDOSO: Comendador generoso,
dejad la moza, o creed
que de mi agravio y enojo
será blanco vuestro pecho,
aunque la cruz me da asombro.

COMENDADOR: ¡Perro, villano!...

FRONDOSO: No hay perro.
Huye, Laurencia.

LAURENCIA: Frondoso,
mira lo que haces.

FRONDOSO: Vete.

Vase LAURENCIA

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