|
HOJEE EL INTERIOR DEL LIBRO Pero de pronto, en un abrir y cerrar de ojos, los hermanos en la iglesia desaparecieron delante de mis ojos; al ver aquello me dio espanto. Al no ver a mis padres ni a los pastores, sino a algunos hermanos que yo sabía que no andaban bien en los caminos del Señor asombrados igual que yo, mirando para todos lados, buscando a nuestros seres queridos sin poder verlos, sabiendo lo que había ocurrido y no queriendo aceptar la realidad del rapto... fue horrible ese día en esa iglesia, tenía como 200 miembros y solamente se fueron en el rapto como una cuarta parte de esta. Volver a la página del libro |
||||||||||||||||||||||||||||||||