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HOJEE EL INTERIOR DEL LIBRO Broghill. -He sido vasallo tan digno y tan leal como tú; defendiendo a Carlos I, en nuestras guerras civiles tomé por asalto castillos y defendí ciudades, y vine a parar por mi destino cruel de soldado de los Estuardo a cortesano de Cromwell. Deja que siga su triste suerte este desgraciado tránsfuga, y a tu vez escúchame: quiero que seas mi juez. Durante la guerra con el Parlamento vine a Londres a armar un regimiento, escondiéndome como tú hoy, porque estaba proscrito. Un día vino a visitarme un desconocido; era Cromwell. Mi vida estaba en su poder, él me salvó, y por él olvidé mi deber. Se apoderó de mí, y muy pronto, como él, me convertí en rebelde y en sacrílego, apoyé a sus republicanos, y a pesar de ser enviado del rey, le combatí. Después Cromwell me nombró par, teniente general de artillería, lord de su corte y de su Consejo privado. De modo que habiendo recibido tantos favores de su mano, si cae debo caer con él, y no puedo, a pesar de ser rebelde a mi rey legítimo y de que el afecto me ligue a su causa, volver a sus banderas sin cometer una traición. Volver a la página del libro |
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