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39º Acertijo (marzo 2007)
En una encuesta reciente, los
británicos votaron por el -o la- mejor novelista de su
historia. Hay que reconocer que tienen narradores para
elegir. Pero en el podio solo entra uno.
¿Quién fue el -o la- más votada?
Pistas dadas:
Lo que fue votado, más precisamente, fue un libro. Y esa misma encuesta arrojó
como resultado que entre de los 10 títulos más apreciados por los británicos
también están El señor de los anillos, de J.R.R. Tolkien (2do. lugar),
Jane Eyre, de
Charlotte Brontë y la saga del joven mago
Harry Potter, de J.K. Rowling (en 3ra. y 4ta.
posición, respectivamente.
La Biblia es el sexto favorito.
En el título de esta obra más votada por los británicos, aparecen dos
sustantivos cuyos sinónimos podrían ser altanería y soberbia, en
el primer caso, y recelo u opinión preconcebida, en el segundo.
Solución: Orgullo y prejuicio,
de Jane Austen
8° Acertijo (febrero 2007) ¿Qué gran narrador
(también aficionado a la fotografía) escribió estas líneas
-entre otras muchas- a su entonces joven esposa?:
Desde que te conozco,
hay un eco en cada rama que repite tu nombre; en las ramas
altas, lejanas; en las ramas que están junto a nosotros, se
oye. Se oye como si despertáramos de un sueño en el alba. Se
respira en las hojas, se mueve como se mueven las gotas del
agua. Clara: corazón, rosa, amor...
Junto a tu nombre el dolor es una cosa extraña.
Es una cosa que nos mira y se va, como se va la sangre de
una herida; como se va la muerte de la vida.
Y la vida se llena con tu nombre: Clara, claridad
esclarecida. Yo pondría mi corazón entre tus manos sin que
él se rebelara. No tendría ni así de miedo, porque sabría
quién lo tomaba.
Y un corazón que sabe y que presiente cuál es la mano amiga,
manejada por otro corazón, no teme nada. ¿Y qué mejor amparo
tendría él, que esas tus manos, Clara? He aprendido a decir
tu nombre mientras duermo. Lo he aprendido a decir entre la
noche iluminada. Lo han aprendido ya el árbol y la tarde...
y el viento lo ha llevado hasta los montes y lo ha puesto en
las espigas de los trigales. Y lo murmura el río...
Clara: Hoy he sembrado un hueso de durazno en tu nombre.
Pistas dadas:
-
Este autor escribió una
obra muy celebrada dentro de la literatura latinoamericana.
De esa obra, dijo el Nobel y muy vendedor Gabriel García
Márquez: "Nunca, desde la noche tremenda en que leí
la
Metamorfosis de
Kafka en una lúgubre pensión de
estudiantes
de Bogotá —casi diez años atrás— había sufrido una conmoción semejante."
-
¿Cómo se crea un personaje? -le
preguntaron en una de las pocas entrevistas que concedió.
"No puedo saber hasta ahora qué es lo que me lleva a tratar los temas de mi
obra narrativa -dijo nuestro autor entonces-. No tengo un sentido
crítico-analítico preestablecido. Simplemente me imagino un personaje y trato
de ver a dónde este personaje, al seguir su curso, me va a llevar. No trato
yo de encauzarlo, sino de seguirlo aunque sea por caminos oscuros. Yo
empiezo primero imaginándome un personaje. Tengo la idea exacta de cómo es ese
personaje. Y entonces lo sigo. Sé que no me va a llevar de una manera en
secuencia, sino que a veces va a dar saltos. Lo cual es natural, pues la vida
de un hombre nunca es continua. Sobre todo si se trata de hechos. Los hechos
humanos no siempre se dan en secuencia. De modo que yo trato de evitar
momentos muertos, en que no sucede nada. Doy el salto hasta el momento cuando
al personaje le sucede algo, cuando se inicia una acción, y a él le toca
accionar, recorrer los sucesos de su vida."
Solución: Juan Rulfo.
37º Acertijo (enero 2007)
Un autor de amplia trayectoria literaria, también
periodística (y hasta política), expuso en una
circunstancia muy especial esta tesis acerca del aporte
de la literatura en nuestras vidas:
"Hagamos un esfuerzo de reconstrucción histórica
fantástica, imaginando un mundo sin literatura, una
humanidad que no hubiera leído novelas. En aquella
civilización ágrafa, de léxico liliputense, en la que
prevalecerían acaso sobre las palabras los gruñidos y la
gesticulación simiesca, no existirían ciertos adjetivos
formados a partir de las creaciones literarias:
quijotesco, kafkiano, pantagruélico, rocambolesco,
orwelliano, sádico y masoquista, entre muchos otros.
Habría locos, víctimas de paranoias y delirios de
persecución, y gentes de apetitos descomunales y excesos
desaforados, y bípedos que gozarían recibiendo o
infligiendo dolor, ciertamente. Pero no habríamos
aprendido a ver detrás de esas conductas excesivas, en
entredicho con la supuesta normalidad, aspectos
esenciales de la condición humana, es decir, de nosotros
mismos, algo que sólo el talento creador de
Cervantes,
de
Kafka, de Rabelais, de
Sade o de Sacher-Masoch nos
reveló."
Pista: El relato autobiográfico de la condición de fumador y de
ex fumador del autor:
"Empecé a fumar cuando tenía siete u ocho años de edad,
en Cochabamba. Con mis primas Nancy y Gladys invertimos
nuestras propinas en una cajetilla de Viceroys y nos la
fumamos entera, bajo el árbol del jardín, en la casa de
Ladislao Cabrera. Gladys y yo sobrevivimos, pero la
flaca Nancy tuvo vómitos sobrecogedores y los abuelos
debieron llamar al médico. Esta primera experiencia
fumatélica me disgustó muchísimo, pero mi pasión por ser
grande de una vez era más fuerte que el asco, y seguí
fumando para parecerlo, aunque, estoy seguro, sin el
menor placer y a escondidas, todos los años de la
secundaria. [...]
El descubrimiento de los Gitanes, en París, catapultó mi
afición al tabaco; pronto pasé de dos a tres paquetes
diarios. Fumaba todo el día, empezando inmediatamente
después del desayuno. No podía fumar en ayunas, pero,
luego del café cargado y el croissant, esa primera
aspiración de humo espeso me hacía el efecto del
verdadero despertar, del comienzo del día, del primer
impulso vital, de la puesta en marcha del organismo.
Recuerdo perfectamente bien que tener un cigarrillo
encendido en la mano se convirtió en el requisito
indispensable para cualquier acción o decisión, trivial
o importante, de la vida: abrir una carta, contestar una
llamada por teléfono o pedir un préstamo en el banco.
Fumaba entre plato y plato a la hora de las comidas y en
la cama, dando la última pitada cuando el sueño me había
arrebatado ya parte de la conciencia. [...]
Tal vez lo que más me impresionó fue advertir la
absoluta desproporción que, en el caso del cigarrillo,
existe entre el placer obtenido y el riesgo corrido, a
diferencia de otras prácticas, también peligrosas para
la salud -me resisto a llamarlas vicios-, pero
infinitamente más suculentas que la tontería de tragar y
expeler humo. Ahora bien, a pesar de haber sido tan
fanáticamente persuadido por mi amigo de Pullman de la
barbaridad criminal que era fumar, seguí haciéndolo por
lo menos todavía un año más, sin atreverme a dar el paso
decisivo. Pero, eso sí, descompuesto por el temor y la
mala conciencia y los remordimientos cada vez que
encendía un cigarrillo.
Dejé de fumar el día de 1970 que abandoné Londres para
irme a vivir a Barcelona. Fue mucho menos difícil de lo
que temía. Las primeras semanas no hice otra cosa que no
fumar -era la única actividad que tenía en la cabeza-,
pero me ayudó mucho, desde el primer momento, empezar a
dormir por fin como una persona normal, sin los accesos
de tos que antes me despertaban varias veces en la
noche, y despertar en la mañana con el cuerpo fresco,
sin la fatiga de antes. Resultó divertidísimo descubrir
que había olores distintos en la vida -que existía el
olfato-, y, sobre todo, sabores, es decir que no era lo
mismo dar cuenta de un churrasco con arroz que de un
plato de garbanzos. Juro que no es una exageración, pero
el tabaco me había estragado por completo el sentido del
gusto. Dejar de fumar no afectó para nada mi trabajo
intelectual; por el contrario, pude trabajar más horas,
sin aquellas punzadas que antes me arrancaban del
escritorio, mareado, en busca del vaso de leche. [...]
Como suele ocurrir con los horribles conversos,
en los primeros tiempos me volví un apóstol del anti-tabaco.
En Barcelona, una de mis primeras conquistas fue García
Márquez, a quien, una noche, en un bar de la calle Tuset,
lívido de horror con mis historias misioneras sobre los
estragos de la nicotina, vi arrojar la cajetilla de
cigarrillos a la pista y jurar que no fumaría más.
Cumplió lo prometido."
Solución: Mario Vargas Llosa.
36º Acertijo (diciembre 2006)
Hay ciudades que ya han pasado a la inmortalidad
literaria. Quedaron fijadas, para los lectores, tal como
las retrató en su momento aquel escritor que logró
capturar su aura particular.
¿Qué ciudad recorrería, si quisiera seguir los pasos del
moderno Ulises de Joyce? ¿Cuál, si decidiera
jugar a los detectives, como el entrañable
Sherlock Holmes? Y
¿adónde iría para reconocer el escenario de muchas obras
de
Kafka?
¿Por dónde caminan una y otra vez, en Rayuela, de
Cortázar, la Maga y el protagonista?
Pistas dadas:
-
Son todas capitales europeas y la mayoría, las ciudades
de las cuales son originarios los distintos autores. La
excepción es el caso de Cortázar, que -aunque nació en
Bruselas- era de familia argentina y vivió su infancia,
juventud y primera adultez en Buenos Aires. La
luminosa ciudad tan retratada en Rayuela es
su tierra de adopción.
-
Dicen que la literatura es también un viaje, pero si
usted quisiera perseguir de verdad a estos
personajes, debería:
pasar por dos territorios distintos en dos islas
distintas; recorrer una ciudad asociada con las boinas,
los perfumes y un jorobado muy célebre; para,
finalmente, al recorrer la última de las locaciones,
evitar, además, encontrarse con el Golem, el mítico ser
de barro, que recibió vida en una capital de Europa del
este.
Solución: Dublín,
Londres, Praga, París.
35º Acertijo (noviembre 2006)
Son el reflejo de cinco décadas de amistad. Presentan
opiniones polémicas, juicios impensados, detalles
cotidianos y emociones complejas, a veces
contradictorias, por parte de su autor.
Se trata de las 1600 páginas de un diario muy esperado
por el mundo literario,
que hace poco ha salido a la luz.
¿Del diario de qué autor estamos hablando? ¿Quién es
su famoso amigo?
Pistas dadas:
-
Ambos autores son argentinos y escribieron juntos
algunas obras.
La crónica de sus encuentros es tan minuciosa que
permite al lector casi escuchar sus
conversaciones (en las que abundan las opiniones
literarias, los debates culturales y las críticas
jugosas a los personajes públicos de entonces).
Como por ejemplo: confesiones impensadas: "Seguía muy deprimido. Resolví
insistir con mi sistema de aprovechar la desdicha. ¡Me
saqué otra muela!" o en definiciones como estas: "Se llama realismo
la descripción de crímenes inverosímiles, de incestos
impracticables; en fin, de hechos que probablemente no
hayan ocurrido más que una vez a lo largo de miles de
años de Historia. En cambio, por un modesto hombre
invisible que se nos deslice, estamos en plena
literatura fantástica" y "Freud es el culpable de
que toda obra sea vista como autobiográfica" y cita la
observación de Chesterton: "De Edipo sólo sabemos que no
tenía el complejo".
Solución: El libro que registra 40 años años de amistad fue
escrito por Adolfo Bioy Casares y se intitula
como el escritor-amigo en cuestión: [Jorge Luis]
Borges.
34º Acertijo (octubre 2006)
En el Prólogo de una famosa novela su autor o
autora se refiere a la situación que le dio origen a la
historia:
"Pasé el verano de 1816 en los alrededores de Ginebra.
La temporada era fría y lluviosa, y por las noches nos
agrupábamos en torno a la chimenea. Ocasionalmente nos
divertíamos con historias alemanas de fantasmas, que
casualmente caían en nuestras manos. Aquellas
narraciones despertaron en nosotros un deseo juguetón de
emularlos. Otros dos amigos (cualquier relato de la
pluma de uno de ellos resultaría bastante más grato para
el lector que nada de lo que yo jamás pueda aspirar a
crear) y o nos comprometimos a escribir un cuento cada
uno, basado en algún acontecimiento sobrenatural.
Sin embargo, el tiempo de repente mejoró, y mis dos
amigos partieron de viaje hacia los Alpes donde
olvidaron, en aquellos magníficos parajes, cualquier
recuerdo de sus espectrales visiones. El relato que
sigue es el único que se terminó."
¿Qué relato es este? ¿Quién lo escribió?
Y, más todavía, ¿qué otra "espectral visión" quedó -por
un tiempo- olvidada?
Pistas dadas
-
El libro fue publicado por primera vez en 1818 (años más
tarde, su autora introdujo cambios y se lanzó una nueva
edición). Se lo suele enmarcar en la tradición de la
novela gótica.
-
La novela explora temas como la moral científica (la
creación y la destrucción de la vida) y la audacia de la
humanidad en su relación con Dios (tema caro a la
tragedia). De ahí, el subtítulo de la obra (el subtítulo
que sigue al nombre propio del título): el
protagonista intenta rivalizar en poder con Dios, como
una suerte de Prometeo moderno que arrebata a la
divinidad el fuego sagrado de la vida.
-
La novela en cuestión inspiró a varios directores para
su llevada al cine. Así, existe -entre otras- una
versión de 1931, otra de 1957 y una de 1994, dirigida
por Kenneth Branagh, en la que Robert De Niro interpreta
a la criatura que da nombre a la historia.
Solución: El relato es
Frankenstein o el moderno Prometeo,
de
Mary Shelley. Y la
espectral visión olvidada es la de un vampiro, la tuvo
John William Polidori y sirvió de inspiración a
Bram Stoker para su
Drácula.
33º Acertijo (septiembre 2006) ¿Qué autor español, enmarcable dentro de la corriente
realista (aunque también pueden encontrársele páginas
decididamente naturalistas), narró la vida de la clase
baja y de la burguesía madrileña,
junto con dos historias de casadas? ¿Y en qué
libro lo hizo?
Pistas
dadas:
-
Una de las protagonistas de ese libro cumple con
todas las características del modelo femenino esperable en
el siglo XIX: se mueve exclusivamente en el ámbito
doméstico, es recatada y dedicada a su familia, su belleza
es suave. Es la encarnación del "ángel del hogar". La otra
es el opuesto: su espacio es la calle y su temperamento es
pasional y valiente. La Iglesia y la moral burguesa
reprueban sus costumbres capítulo tras capítulo.
Una de nuestras heroínas está casada con el hombre que ama,
pero no puede tener hijos; la otra es fértil (como
corresponde al estereotipo de las mujeres de clase baja)
pero condenada a no poder unirse con quien para ella es su
legítimo marido. La ley de las costumbres y "de la naturaleza" o
"del deseo" están en tensión constante para ambos personajes.
Una exitosa serie rodada en España llevó a la
televisión esta gran novela.
-
En uno de sus varios
ensayos sobre la creación literaria en España, sostuvo:
"Pero la clase media, la más olvidada por nuestros novelistas, es el
gran modelo, la fuente inagotable. Ella es hoy la base del orden social;
ella asume por su iniciativa y por su inteligencia la soberanía de las
naciones, y en ella está el hombre del siglo XIX con sus virtudes y sus
vicios, su noble e insaciable aspiración, su afán de reformas, su actividad
pasmosa. La novela moderna de costumbres ha de ser la expresión de cuanto
bueno y malo existe en el fondo de esa clase, de la incesante agitación
que la elabora, de ese empeño que manifiesta por encontrar ciertos ideales y
resolver ciertos problemas que preocupan a todos, y conocer el origen y el
remedio de ciertos males que turban las familias. La grande aspiración del
arte literario en nuestro tiempo es dar forma a todo esto."
El arte del siglo XIX, entonces, debía adoptar por protagonista a la clase
burguesa, porque era la más activa en el espacio social y porque representaba
mejor que cualquier otra a la sociedad de entonces.
¿Solución? Se trata de
Benito Pérez Galdós y de la obra
Fortunata y Jacinta. Dos historias de casadas.
32º Acertijo (agosto 2006)
¿A quién se considera, en literatura, el maestro del
punto de vista?
Pistas dadas:
-
El autor era hermano de un filósofo muy renombrado.
-
Nació en Estados Unidos pero, en un movimiento inverso
al de la época, se expatrió voluntariamente a
Inglaterra. Allí escribió la mayoría de sus obras,
muchas de las cuales muestran siempre, de fondo, una
especie de conflicto entre "sus" dos mundos: aquel nuevo
que había abandonado y que se llamaba América, y el
otro, el viejo, signado por muchas cicatrices del
pasado: Europa.
Solución: Henry James.
31º Acertijo (julio 2006)
¿De la obra de qué autor español puede decirse que su
figura básica es el oxímoron
(es decir, la figura literaria que junta dos conceptos
opuestos en una sola expresión, por ejemplo:
"música brillante y ramplona" o "instante eterno")?
Pistas dadas:
-
Borges definió el oxímoron con estas palabras:
«En la figura que se llama oxímoron, se aplica a una
palabra un epíteto que parece contradecirla; así los
gnósticos hablaron de luz oscura, los alquimistas, de un
sol negro.»
Y lo usaba de esta manera, por ejemplo en "El Aleph":
«Beatriz era alta, frágil, muy ligeramente inclinada:
había en su andar (si el oxímoron es tolerable) una como
graciosa
torpeza, un principio de éxtasis...»
Respecto del autor por el que preguntamos, podemos decir
que el oxímoron funciona, además de en el nivel de las
elecciones lingüísticas, en el de la construcción de sus
personajes. Esto puede verificarse, por ejemplo, en la
composición de Max Estrella (un apellido de clara
connotación luminosa), que es un poeta ciego.
Para terminar con la pista, una rareza -que más que
oxímoron es paradoja- del escritor argentino
Macedonio Fernández:
"El salón estaba tan vacío que una ausencia más no
cabía."
-
Nuestro autor cursó la carrera de abogado en la
Universidad de Santiago de Compostela. Perteneció a la
llamada Generación del 98 junto con Antonio
Machado, Pío Baroja (con quien mantuvo una relación
llena de desencuentros y críticas mutuas) y
Unamuno, entre otros.
-
Aviso: a pesar de que Quevedo usó mucho esta
figura retórica del oxímoron (como se ve en la poesía
que copiaremos más abajo, aportada como fundamento a su
respuesta por un lúcido participante del Acertijo), no
nos referimos a él. De todas formas, compartiremos estos versos de
"Definiendo el amor" (dejando constancia del
agradecimiento a quien nos los recordó):
"Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida, que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido, que nos da cuidado,
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo,
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es tu abismo:
mirad cuál amistad tendrá con nada,
el que en todo es contrario de sí mismo."
Solución: se trata
del español Ramón del Valle Inclán.
30º Acertijo (abril 2006)
Preguntamos por un personaje y
por la obra
en la que aparece esta modesta autodefinición:
"Mi mente se subleva ante el estancamiento.
Proporcióneme usted problemas, proporcióneme trabajo,
déme los más abstrusos criptogramas o los más
intrincados análisis, y entonces me encontraré
en mi ambiente. Podré prescindir de estimulantes
artificiales. Pero odio la aburrida monotonía
de la existencia. Deseo fervientemente la exaltación
mental. Ahí tiene por qué he elegido esta profesión
a que me dedico, o, mejor dicho, por qué razón la he
creado, puesto que soy el único
en el mundo que la practica."
¿De qué personaje se trata?
¿En qué obra (presente en el catálogo de
LibrosEnRed) aparece este fragmento?
Pistas dadas:
-
Se trata de un detective privado de aspecto alto y
delgado, de nariz aguileña (y así fue representado en
todas las películas y obras de teatro que se hicieron a
partir de estos libros), de carácter irónico, exigente y
muy racional. Aficionado a tocar el violín (poseía un
Stradivarius), solía también fumar pipa en su domicilio
de Baker Street.
-
Habitualmente se lo relaciona con una frase: la célebre
"Elemental, Watson" o "Elemental, querido Watson". Sin
embargo, esta línea no aparece en ningún momento de esa
forma en los múltiples relatos y las varias novelas que
protagoniza este personaje. Lo más parecido está en el
primer capítulo de El perro de los Baskerville,
cuando dice palabras parecidas pero de modo discontinuo: "Interesante aunque elemental" dijo, mientras
regresaba a su rincón favorito, donde se hallaba el
sofá. "Ciertamente hay dos o tres indicios en el bastón.
Nos proveen de la base para varias deducciones."
"¿Se me ha escapado algo?" le pregunté dándome ciertos
aires de importancia. "¿Acaso hay alguna minucia
inconsecuente de la que no me haya percatado?"
"Me temo, querido Watson, que la mayoría de sus
conclusiones son erróneas. [...]"
Solución:
Se trata de Sherlock Holmes. El fragmento es
parte de
"El signo de los cuatro".
29º Acertijo (marzo 2006) Para honrar el Día Internacional de la
Poesía (21 de marzo), elegimos un autor que cultivó el género, aunque fue,
sobre todo, narrador (muchos de sus seguidores dicen, no obstante, que aun
escribiendo prosa, escribía poesía). Podemos adelantar que "Los neochilenos" es una de sus piezas.
¿Quién fue? Pistas dadas:
-
Decía que mientras que la narrativa y los
ensayos los escribía en una vieja computadora, la poesía la tenía que escribir
a mano.
Entre sus primeros libros publicados, están Consejos de un discípulo de
Morrison a un fanático de Joyce, La pista de hielo y Literatura
nazi en América.
"Yo he sido feliz casi todos los días de mi vida, al menos durante un ratito,
incluso en las circunstancias más adversas", aseguró en una entrevista.
-
Su novela más célebre, ganadora del Premio
Rómulo Gallegos y Premio Herralde (1998), comienza como un diario personal, de
esta forma:
2 de noviembre
He sido cordialmente invitado a formar parte del realismo visceral. Por
supuesto, he aceptado. No hubo ceremonia de iniciación. Mejor así.
3 de noviembre
No sé muy bien en qué consiste el realismo visceral. Tengo diecisiete años, me
llamo Juan García Madero, estoy en el primer semestre de la carrera de
Derecho.
-
Errante como pocos (nació en Chile, vivió en
México, terminó viviendo cerca de Barcelona) decía no tener más patria que sus
hijos.
Solución: Roberto Bolaño.
28º Acertijo (febrero 2006) En una entrevista publicada
recientemente, un escritor respondió lo que sigue a la pregunta de cómo
será la novela del futuro:
"Quiero contestarle con algo que dejó
escrito Bolaño:
'Entonces ¿qué es una escritura de calidad? Pues lo que siempre ha sido:
saber meter la cabeza en lo oscuro, saber saltar al vacío,
saber que la literatura básicamente es un oficio peligroso.
Correr por el borde del precipicio: a un lado el abismo sin fondo,
y al otro las caras que uno quiere, las sonrientes caras que uno quiere,
y los libros, y los amigos y la comida'."
¿Quién fue?
Solución: Enrique Vila-Matas
27º Acertijo (enero 2006)
"Odio todo lo que no se relaciona con la
literatura; me aburre seguir una conversación
(aun cuando se relacione con la literatura), me aburre hacer visitas,
las penas y las alegrías de mis parientes me aburren hasta el fondo del alma.
Las conversaciones me roban la importancia, la seriedad, la verdad de todo lo
que pienso"
Esto contaba, en su diario, un escritor muy particular
el día en que buscaba argumentos para decidir si casarse o no. ¿De qué autor
se trata? Pistas dadas:
Estas son las sugerencias para el diseño de
cubierta que transmitió a su editor en relación con una de sus obras más
famosas:
"El insecto mismo no puede ser dibujado. Ni tan sólo puede ser mostrado desde
lejos. [...] Si yo mismo pudiera proponer algún tema para la ilustración,
escogería temas como los padres y el apoderado ante la puerta cerrada, o mejor
todavía: los padres y la hermana en la habitación fuertemente iluminada,
mientras la puerta hacia el cuarto contiguo se encuentra abierta.
Solución:
Franz Kafka. La obra en cuestión es,
naturalmente,
Metamorfosis.
26º Acertijo (diciembre 2005)
Inspector Japp, Felicity Lemon, Parker Pyne,
Superintendente Battle, el Scotland Yard
(hay figuras
más famosas, pero mencionarlas sería demasiada ayuda)...
¿son personajes que aparecen en la vasta obra de qué
escritora?
Pistas dadas:
Otro personaje es Ariadne Oliver, personaje destacado
entre otros
porque comparte características con la propia autora.
Dicen que la inspiración la encontraba mientras tomaba
baños de inmersión. Por eso solía escribir allí,
comiendo una manzana verde tras otra.
Se la conoce como "la reina del crimen". Sus
personajes más conocidos son el detective belga Hercules
Poirot y la adorable Miss Marple. Además de literatura
policial, ha publicado obras románticas pero bajo
seudónimo, como "Mary Westmacott".
Solución:
Agatha Christie
25º Acertijo (noviembre 2005) "ESTORNUDO. Después de decir:
“¡Salud!”, trabarse en una discusión acerca del origen de esta costumbre.
EXCEPCIÓN. Decir que confirma la regla. No arriesgarse a explicar cómo.
FATALIDAD. Palabra exclusivamente romántica. Hombre fatal: dícese del
que tiene ojos penetrantes.
GOLONDRINAS. No llamarlas jamás de otro modo que “mensajeras de
primavera”. Como se ignora de dónde vienen, hay que decir que arriban “de las
comarcas lejanas” (poético).
HORMIGAS. Bonito ejemplo para citar delante de un despilfarrador.
Proporcionaron la idea de las cajas de ahorro.
¿Qué obra es
esta, tan llena de definiciones e instrucciones de uso? ¿Quién es su autor?
Pistas
dadas:
Se trata de una obra de referencia en clave
irónica. Un proyecto literario concebido en 1847, pero publicado póstumamente
en 1911. En ella, su autor despliega una crítica intensa a la mediocridad
burguesa de su tiempo (y quizás del nuestro).
El autor nació en Rouen (Francia) en 1821 y
murió en 1880. Hoy en día se lo valora, entre otros méritos, por su esmerado
tratamiento del lenguaje.
Tres citas suyas: "Lo mejor que he escrito es aquello que he
tachado." "Cuidado con la tristeza. Es un vicio." "Solo puedo pensar con una pluma en la mano."
Solución:
Se trata del Diccionario de lugares comunes. Su autor es
Gustave Flaubert
24º Acertijo (octubre 2005) Borracho, jugador compulsivo, epiléptico. Condenado al
fusilamiento, perdonado en los últimos minutos, exiliado
por 4 años a Siberia. Algunos lo consideran "el"
escritor del siglo XIX, por la profundidad con que sus
obras penetran en el alma humana.
¿De quién cree que puede tratarse? |