Martí Moscad atravesó a pie toda España: cruzó las provincias de Sevilla, Badajoz, Cáceres, Salamanca, Zamora, León, Lugo y La Coruña. El calor del verano, la desértica Extremadura, interminable y dura, la romana Mérida, el oasis del puerto de Béjar, la joven Salamanca, los duros Montes de León y la refrescante Galicia hacen de esta aventura un relato apasionante que se lee con gusto y rapidez, con un lenguaje sencillo y juvenil, que el autor plasma con naturalidad y elegancia.
Es una experiencia única en la que el sufrimiento y el goce del protagonista provocan lágrimas y risas entre los lectores. Una lectura que no tiene desperdicio.