
Mailer Mattié es economista y escritora. Nació en Mérida, Venezuela, y reside en Madrid. Ha realizado estudios de posgrado en Ciencias Políticas (Universidad de los Andes, Venezuela), Cooperación al desarrollo sostenible (Universidad Pontificia Comillas de Madrid) y en el programa de doctorado de Antropología Social (Universidad Autónoma de Madrid).
Como economista, se dedica al estudio de diversos temas contemporáneos desde la perspectiva de la antropología económica.
Es autora de Los bienes de la aldea, La economía no deja ver el bosque y de varios trabajos de análisis y difusión de la obra de Salvador de la Plaza (1896-1970) sobre el petróleo en Venezuela. Sus artículos y ensayos sobre aspectos políticos y culturales en relación con las mujeres y con los pueblos originarios en los países andinos se publican en diversos medios de España, Italia y América Latina. Colabora con el Osservatorio Informativo sulle Americhe de Milán (selvas.org) y con el Centro de Estudios Políticos para las Relaciones Internacionales de Madrid.
Karl Polanyi (1886-1964), Simone Weil (1909-1943), Iván Illich (1926-2002) y Wendell Berry (1934-) no solo quisieron preguntarse en todo momento sobre la situación del mundo, sino que también buscaron responderse cómo podría ser y cómo hubieran deseado que fuese.
Venciendo la invisibilidad e indiferencia a las que sus escritos fueron constantemente sometidos en cada época, pasaron, indudablemente, la prueba del tiempo; llegaron hasta nosotros fortalecidos por los acontecimientos históricos y por la magnitud de los retos a los que nos enfrentamos. En ellos, además, vida y obra forman un todo inseparable. Sus propuestas provienen, en realidad, de las mismas preocupaciones y las mismas preguntas, aunque formuladas en tiempos diferentes y bajo circunstancias distintas.
Más que cualquier otra cosa, estas lecturas evidencian la necesidad impostergable de comenzar a interrogarnos sobre los mitos que sirvieron para justificar impunemente los desmanes realizados en nombre de la civilización y el bienestar humano. Mitos que suponen, absurdamente, que los problemas del mundo pueden resolverse utilizando la misma lógica y el mismo lenguaje que los produjo. La crisis de la civilización moderna, como sostiene Berry, no es otra cosa, a fin de cuentas, que nuestra propia crisis como seres humanos. Estamos fracasando, sin duda, como individuos, como mujeres y hombres, como miembros de una comunidad y como representantes de una especie que presume de superioridad.
Este libro es una breve introducción a la vida y obra de cuatro grandes representantes del pensamiento social crítico del siglo XX. Injustamente marginadas durante las últimas décadas, las originales ideas de Polanyi, Weil, Illich y Berry resultan, sin embargo, imprescindibles para comprender los orígenes de la magnitud y complejidad de la crisis de la civilización moderna. También, para acercarnos a la posibilidad concreta de una sociedad basada en la diversidad, la libertad y la dignidad.
Karl Polanyi (1886-1964), Simone Weil (1909-1943), Iván Illich (1926-2002) y Wendell Berry (1934-) no solo quisieron preguntarse en todo momento sobre la situación del mundo, sino que también buscaron responderse cómo podría ser y cómo hubieran deseado que fuese.
Venciendo la invisibilidad e indiferencia a las que sus escritos fueron constantemente sometidos en cada época, pasaron, indudablemente, la prueba del tiempo; llegaron hasta nosotros fortalecidos por los acontecimientos históricos y por la magnitud de los retos a los que nos enfrentamos. En ellos, además, vida y obra forman un todo inseparable. Sus propuestas provienen, en realidad, de las mismas preocupaciones y las mismas preguntas, aunque formuladas en tiempos diferentes y bajo circunstancias distintas.
Más que cualquier otra cosa, estas lecturas evidencian la necesidad impostergable de comenzar a interrogarnos sobre los mitos que sirvieron para justificar impunemente los desmanes realizados en nombre de la civilización y el bienestar humano. Mitos que suponen, absurdamente, que los problemas del mundo pueden resolverse utilizando la misma lógica y el mismo lenguaje que los produjo. La crisis de la civilización moderna, como sostiene Berry, no es otra cosa, a fin de cuentas, que nuestra propia crisis como seres humanos. Estamos fracasando, sin duda, como individuos, como mujeres y hombres, como miembros de una comunidad y como representantes de una especie que presume de superioridad.