Desde siempre, algunos seres cumplen con la función de intermediar. Se valen de las artes mánticas, las cartas, la borra del café y develan para otros, nosotros, misteriosos oráculos. Como nunca antes, la moda de consumir recursos roza el velo de la videncia y de la adivinación. Pagamos y exigimos. Desconocemos, a veces, que el arte de la percepción es un complejo proceso de lógica ajustada, código ético, leyes específicas, métodos y una intrincada simbología.
Dibujos que detonan percepciones; arcanos como puertas que conducen a otros mundos; hexágonos que precipitan información; fotos que revelan detalles sobre la salud; piedras, animales, plantas y lugares que fueron y son testigos de muchos acontecimientos. El mundo invisible se manifiesta. Respuestas sutiles...