
Es licenciado en Psicología por la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) de la Argentina. Desde 2005 es el responsable de el Departamento de Psicología del CIBES (Centro Integral Bilingüe -lengua de señas/lengua oral- de Educación de Sordos), en la provincia de Buenos Aires, Argentina.
Su trayectoria profesional es extensa y está colmada de singularidades, ya que desempeñó tareas clínicas en su consultorio privado, espacios rurales, cárceles, escuelas, juzgados e institutos de menores -tanto del país como del exterior-, siempre asistiendo a sordos y a sus familias y formando profesionales relacionados con el área.
Desde 1992 se desempeña como terapeuta bilingüe, además de ser asesor y docente universitario de temas relacionados con la discapacidad, la sordera y las minorías lingüísticas en las siguientes instituciones: Departamento de Extensión Universitaria de la Facultad de Psicología (UNC); Instituto Superior Dr. Domingo Cabred (donde fue el creador del primer servicio de atención psicológica gratuita para sordos); diversos profesorados de sordos, fonoaudiología, psicología e interpretación de lengua de señas del país, y el Poder Judicial. También brinda servicios de mediación familiar.
Publicó artículos en numerosas revistas, tanto científicas como de distribución barrial.
Actualmente, dedica su trabajo clínico al desarrollo de estrategias terapéuticas denominadas "diálogos reflexivos" y "generación de entrevistas colaborativas en lengua de señas", en las que personas sordas adultas suelen ser parte de "equipos reflexivos" para asistir a otras personas con la misma discapacidad.
Este escrito es la consecuencia de su quehacer en escuelas, hospitales, juzgados y su consultorio privado, en la Argentina y países limítrofes, en la atención de personas sordas y sus familias. Allí, Rubinowicz se constituye en un puente lingüístico entre familiares que hablan lenguas diferentes: español y lengua de señas.
Este libro explica y sustenta claramente un desarrollo teórico de los espacios relacionales que van desde el diagnóstico de la sordera y el apego excesivo a la lengua oral, el análisis de las modalidades pedagógicas y sus consecuencias psicolingüisticas, hasta los movimientos, funcionales o no, de los procesos familiares.
Algunas de las preguntas frecuentes y nodales que surgen en esta singular practica psicoterapéutica con sordos son: ¿a que elemento o elementos, a qué formas del lenguaje (de los consultantes) debe prestarse especial atención para establecer buenos vínculos empáticos y comunicativos con ellos? Entonces, ¿como puede utilizarse la lengua de señas para conversar e incluir en el mismo acto a los familiares oyentes?
El autor brinda herramientas de conocimientos teóricos con ejemplos concretos en diversos ámbitos: educativo, familiar, judicial y psicoterapéutico, donde las conversaciones abiertas, los equipos reflexivos y la lengua de señas son sustanciales.