Antonio Fernández Benayas nació en Zamora (España). Cursó sus primeros
estudios y la Maestría Industrial en Valladolid, y Humanidades y Filosofía, en
León. Años más tarde completaría su formación académica con un master de
Sociología Industrial en el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones
Científicas) de Madrid.
Tenía 22 años cuando un primer fracaso sentimental (familia rica la de ella,
pobre la de él) y el deseo de conocer “modos de vida democráticos” (vivía España
el Régimen de Franco) le empujó a viajar por las grandes ciudades de Francia y
Alemania. Trabajó en fábricas, formó un grupo de teatro y colaboró en revistas
literarias; compartió problemas y decepciones con los veteranos republicanos
españoles e ilusiones con los recién llegados emigrantes, al tiempo que
estudiaba en profundidad lo que Lenín llamó las tres fuentes del marxismo:
Filosofía Alemana, Socialismo Francés y Economía Política Inglesa y los aportes
de intelectuales como Sartre, Marcuse, Garaudy y Teilhard de Chardin.
Del estudio de esas "fuentes" y aportaciones nació el ensayo Karl Marx, publicado
por Editorial ZYX, a principios de los años setenta. Fue un libro que alcanzó
amplia difusión en los medios universitarios y políticos del franquismo tardío.
El socialismo es bastante más que una teoría política: para millones de personas es lo más importante de sus vidas, diríase que una religión. Lo español es más que un idioma: la Historia con sus protagonistas de todo el ancho Mundo lo han convertido en un buena atalaya para descubrir los entresijos de lo que Ortega y Gasset llamó "la Realidad Vital". La justicia social, tan necesitada de
todos, es, nadie puede dudarlo, el verdadero barómetro del Progreso. Hilvanar esos tres conceptos es el desafío al que ha querido responder el autor. El socialismo, lo español y la justicia social es un libro que ahonda
en las raíces de las ideas de ese nuevo orden universal que pretenden los
socialistas; también, en la vivencia de lo hispánico y en lo que el autor cree
"naturales exigencias de una Economía de la Reciprocidad".
Fernández Benayas presenta pautas de acción orientadas a lo que Teilhard de
Chardin llamaba "amorización de la realidad", es decir, la evolución con
la ayuda del amor y la libertad "responsabilizante". Untitled Document