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UNA VIDA ENTRE DOS HISTORIAS
Dos historias reales y una vida en medio del vértigo de un remolino, donde confluyen el amor, la muerte y la esperanza. Una vida entre dos historias es casi dos novelas en una. El primer relato, "Las fases de la Luna", cuenta la historia de Chris Wallace y el combatiente argentino Ignacio Arriola, quienes no imaginaron que el amor los atraparía dentro del peligro y el caos de la inconcebible guerra de Malvinas. Con el regreso de las tropas derrotadas, la separación de ambos jóvenes resulta inevitable. Pero cuatro años después se reencuentran en Madrid. Miguel, un agente de viajes y Jennifer, amiga de Chris, los acompañan durante un recorrido por las playas mediterráneas españolas. Entre ellos nace un entendimiento mutuo que los lleva a participar del equivocado y trágico camino que los amantes transitan confundidos y desorientados, hasta despeñarse en la desgracia. Una ilusión, en cambio, sostiene el ánimo de Miguel: la de permanecer con Jennifer y compartir el futuro. Un sobre llegado desde Londres confirma su anhelo y, entonces, puede vislumbrar una luz esperanzadora. "CDN-(Commerce Databank Network)" retoma el relato anterior: junto a Jennifer, Miguel logra cierta estabilidad emocional que lo aparta de los trágicos recuerdos. En París conoce a un extraño personaje, supuestamente dedicado a las finanzas internacionales, con el que establece una probable relación de negocios. Un posterior encuentro en Madrid, hace más tentadora la oferta. Inesperadamente, Jennifer regresa a Londres. El agente de viajes culmina su última tarea turística en Tenerife y decide, al fin, volver a la Argentina, basando sus sueños en la firme propuesta del director financiero del Commerce Databank Network para hacerse cargo de la representación de la aparente banca crediticia global. Empeña sus esfuerzos en esa labor que supone como la panacea para los males del país, en constante decadencia. La frustración no tarda en presentarse y, entonces, se involucra en una maraña de engaños y cuestiones judiciales de escala continental. Arrepentido de haber regresado, logra desembarcar nuevamente en Tenerife, en busca de trabajo, comprensión y la necesaria libertad de acción. Jennifer reaparece allí, pero ya no existe entre ellos aquella mágica conexión existencial. Miguel, el agente de viajes, el Quijote ilusionado, el maniático de sueños y esperanzas, se aferra a confiar únicamente en el fiel compañero que, supone, aliviará su posible estado demencial: el perro Tom.
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